Una motivación sensorial para los niños: el baúl de buf.

Si tienes hijos o trabajas con niños el “baúl de buf” es un recurso excelente para trabajar con ellos, en edades tempranas, actividades de respiración relacionadas con el soplo, con el propósito de mejorar la cantidad y calidad respiratoria de los niños. Este recurso contribuye a evitar disfonías funcionales, ayuda a la adquisición y desarrollo del lenguaje y estimula los órganos fonoarticulatorios.

¿Cómo puedo hacerlo?

Su elaboración es muy sencilla, en primer lugar hay que preparar “el baúl”. Para esto utilizaremos un baúl pequeño, una caja de madera o una caja de cartón. Nosotros os recomendamos coger cualquier caja de zapatos, folios, etc. así se reutiliza y nos sale gratis.

A continuación lo decoramos para que quede atractivo y que los niños lo puedan identificar fácilmente. Una vez tenemos listo nuestro baúl introduciremos diferentes materiales necesarios para llevar a cabo las actividades.

¿Qué materiales puedo utilizar?

La elección de los materiales es fundamental para después poder realizar las actividades deseadas. Se pueden utilizar multitud de utensilios diferentes, por ejemplo: molinillos de viento, silbatos, globos, pelotas de ping-pong, botellas de plástico, lana, papeles de diferente textura, confeti, pajitas, instrumentos de viento, lazos, pintura liquida y todo aquello vayamos necesitando o se nos vaya ocurriendo.

La metodología

Este tipo de actividades se pueden realizar con niños a partir de los dos años y pueden durar, como máximo, cuatro minutos por sesión para evitar el cansancio o el dolor de cabeza.

Si trabajáis con niños es importante ejecutar las actividades en un principio de manera individual y más adelante en pequeños grupos. También es recomendable tener bien claro la secuencia de las diferentes actividades por orden de dificultad, desde las más sencillas a las más complejas y que se realicen de pie. Se pueden combinar actividades dirigidas con la elección y el juego libre.

Otro aspecto relevante en esta actividad es cuidar la higiene y que los materiales no supongan ningún riesgo para ellos.

No se tiene que olvidar que lo importante al principio, es que distingan entre aspirar, espirar y soplar, y finalmente, que controlen la dirección y la intensidad del soplo.

¿Cómo empezar la actividad?

Para empezar la actividad en primer lugar hay que explicar al niño/s qué se va a hacer y cómo se va a realizar, esto es fundamental incluso en niños pequeños, ya que captamos su atención y les motivamos para el ejercicio.

Seguidamente se realizaran calentamientos de las partes que se trabajan: sacar y meter la lengua, inflar y desinflar las mejillas… y algún ejercicio de respiración abdominal: inspirar por la nariz inflando el estomago y espirar por la boca.

A continuación ya podemos empezar con nuestro “baúl de buf”, para ello podemos dar unas pautas para comenzar el juego, como por ejemplo que los niños repitan una frase y que soplen para abrir el baúl.

Las actividades

Se pueden hacer muchas actividades y poco a poco se os irán ocurriendo muchas más, a modo de ejemplo os dejamos algunas para que os puedan servir de guía.

  • ¡Qué viento haceee!: se cortan unos papeles y se amontonan encima de una mesa. Soplar sobre ellos, como si una ráfaga de viento los tocase, y observar cómo se mueven.
  • ¡¿Hacemos burbujas?!: llenamos un vaso con agua, se pone la pajita dentro del vaso y soplamos suavemente hasta que con el agua se formen burbujas. Animar al niño a que sople más flojo y fuerte para que se percate de los distintos sonidos que se producen.
  • ¡Mira que pompa!: hacer pompas de jabón con un pompero, procurando que cada vez la vayan haciendo un poco más grande.
  • ¡Este flequillo no me deja ver!: construir un flequillo con papel de seda y colocarlo sobre la cabeza del niño. Hacer que soplen para que puedan ver bien.
  • ¡La fiesta!: soplar espantasuegras, silbatos, trompetas, armónicas.
  • ¡La gran carrera!: colocar barcos de papel, hechos anteriormente, en un recipiente lleno de agua. Los niños soplarán para llevarlos a la otra punta.
Para acabar

Es importante, que al igual que para empezar a jugar se han dado unas pautas a seguir y se introduce al juego con una frase y un posterior soplo del grupo, que para finalizar se haga un ritual similar después de recoger correctamente todos los materiales y depositarlos dentro del bául. De esta forma los niños irán asociando ciertas pautas de una manera lúdica y motivadora.

Si necesitas alguna aclaración sobre cómo poder realizar un “baúl de buf” no dudes en dejarnos un comentario.

 

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