Un viaje diferente: ¡vámonos de camping!

¿Cuántas veces hemos escuchado a algún amigo o familiar que se iba de camping? Lo normal es que lo hayamos oído más de una vez, incluso que aquellos que lo comentaron lo vuelvan a hacer porque la verdad, que viajar de esta manera engancha. Quienes lo habéis hecho sabréis de qué os hablamos, los demás ¿nunca os lo habéis planteado?.

 

Nosotros nos hemos ido de camping y, sinceramente, es increíble. Hemos repetido y lo seguiremos haciendo.

Viajar de esta manera tiene sus inconvenientes como casi todas las cosas, pero si se hace con ganas y bien planificado, la verdad que la balanza cae siempre a favor de las ventajas.

Hay que tener en cuenta que no vas a un hotel y por supuesto que no estás en tu casa, pero teniendo esto claro y que además poco a poco irás mejorando muchas cosas, el camping es una opción que os encantará.

 

Esta opción, poco a poco, está cogiendo fuerza y cada vez hay más gente que se decanta por “plantar la tienda” en vez de irse a un hotel. Y es que si en un momento pensábamos lo contrario, esta opción nos muestra bastantes ventajas.

La crisis económica que se dio a partir del 2008 hizo que mucha gente se decantara por esta opción, que resulta mucho más económica. Hoy en día su auge sigue, y muchos de los que lo probaron continúan viajando de esta manera.

Como decimos, el precio del alojamiento se reduce considerablemente, lo que te permite por ejemplo, alargar la estancia más días.

Además, hay que tener en cuenta que ir de camping comporta una parte de aventura, lo cual es un factor muy interesante para este publico, y más si se realiza con niños, que pueden estar en un entorno natural, jugando, conociendo nuevos amigos, etc. ¡vamos, como si estuvieras en el pueblo de tus abuelos!.

 

Cuando se decide ir de camping, lo primero que hay que hacer es decidir dónde, cuándo y durante cuánto tiempo nos vamos, ya que estos factores es importante tenerlos en cuenta a la hora de planificar nuestro viaje (no es lo mismo ir a Pirineos en agosto que hacerlo en las vacaciones de Semana Santa, ni es igual irte para un mes que para una semana).

 

Una vez decidido el sitio donde queremos ir y el tiempo que más o menos estaremos, el siguiente paso es buscar camping por esa zona y ver sus características, su precio, si se puede reservar o no, etc. Para hacerlo hay mucha información en internet. Al igual que en otros tipos de alojamientos turísticos, existe una clasificación basada en los servicios que ofrecen y sus instalaciones. Hay cuatro categorías: lujo, primera, segunda y tercera categoría.

 

Es interesante hacer una investigación de mercado que nos ayude en la decisión, porque dependiendo de las actividades que queramos hacer: visitar pueblos y ciudades, caminar por la montaña, hacer deportes náuticos (surf, paddle surf…), convendrá ir a un camping u otro. Aún así la experiencia nos dirá con el tiempo que todo es difícil de conseguir, porque a veces estás en un camping muy bueno, con un entorno increíble y alguna parcela te gustará más que la tuya, o estás en un parcela buenísima pero el camping tiene menos prestaciones que otros, o el entorno de otros te gusta un poco más…

 

¿Qué necesitamos para emprender esta aventura?

 

El siguiente paso es preparar el material de campaña que hay que llevar, lo básico es:

  • Tienda de campaña.
  • Colchón, esterilla, saco, sábanas para dormir, etc.
  • Iluminación tanto para poner en la parcela (lámparas), como para desplazarte (linternas).
  • Utensilios de limpieza, lavado y secado: escoba, recogedor, estropajo, bayetas, tendedero (cuerda) y pinzas…

 

Esto es lo que suele ser imprescindible. Poco a poco podemos ir cambiando, añadiendo o ampliando cosas, ya que la propia experiencia y el ver a otros campistas nos dará nuevas ideas que nos ayuden a estar más cómodos en viajes siguientes, como por ejemplo:

  • Cocina (gas o eléctrica).
  • Mesa y sillas.
  • Menaje, utensilios de cocina y cubertería: ollas, sartenes, platos, cubiertos, etc.
  • Toldo (Torp).
  • Avance.
  • Mobiliario: cocina, almacenamiento, etc.
  • Suelo.
  • Paravientos.

 

Nosotros la primera vez que lo probamos optamos por un consejo que nos dieron: “ Ir de camping no es ir a sufrir. Hay que hacer una inversión, pero merece la pena gastar un poco más al principio para ir más cómodo” y la verdad que gracias a eso, la experiencia desde el primer día fue fantástica.

 

Si tenemos claro que queremos disfrutar y estar cómodos en nuestra parcela directamente podemos adquirir más utensilios que los meramente imprescindibles. Por ejemplo, para estar más a gusto podemos comprar una tienda con algo más de capacidad de la que necesitemos. El tiempo de montaje y el espacio que ocupa es prácticamente el mismo y podremos estar mejor. Si queremos pasar algún tiempo en la parcela estaría bien hacernos con un avance, una mesa, unas sillas e incluso la cocina. Como no todas las parcelas tienen sombra o están separadas de las otras, podemos llevar un toldo e incluso paravientos que hacen además de separadores y nos darán más intimidad.

 

En definitiva, ir de camping es una opción muy divertida, económica y diferente de viajar que, si os animáis a probar, os enganchará seguro. ¡Ya nos contaréis!

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