La era digital: una nueva relación entre los medios audiovisuales y las personas.

La manera en que los seres humanos nos comunicamos ha ido variando con el paso del tiempo hasta llegar a la época actual. A punto de entrar en la segunda década del siglo XXI, podríamos decir que estamos en el periodo en el que este proceso comunicativo está teniendo más cambios. Actualmente la comunicación entre personas está influenciada totalmente por las nuevas tecnologías (TICS). La evolución en este ámbito, el tecnológico, es uno de los que más rápidamente se ha producido y el que más impacto social ha tenido en toda la humanidad.

La tecnología está haciendo que la sociedad cambie su manera de vivir, están cambiándose las relaciones entre personas y modificando hábitos, apareciendo nuevas formas de trabajar que hace muy poco no existían, surgen aplicaciones cada día que nos ayudan en la vida diaria, etc.

La aparición y posterior democratización de Internet, es uno de los cambios más representativos que han habido desde finales del siglo XX hasta hoy en día.

El uso de internet es un tema de mucha actualidad, a diario aparecen noticias sobre “la red” y su relación con los usuarios. La era digital donde nos encontramos, da multitud de posibilidades de acceder a una cantidad de información, entretenimiento y cultura nunca antes vista hasta ahora.

No solo se está aumentando el número de usuarios, sino el número de dispositivos con el que nos conectamos a la red. La facilidad de usar internet mediante dispositivos móviles supone una conexión rápida y en cualquier lugar, creando una relación muy estrecha entre los usuarios y las redes sociales que utilizan, además de conseguir información de una manera muy rápida. Esta nueva manera de relacionarse influye en todos los ámbitos (sociales, profesionales, de entretenimiento, etc.).

 

Las televisiones convencionales están variando su forma de operar, la población ha cambiado y las televisiones si no quieren perder “Share” deben ofrecer nuevos productos constantemente.

Además la televisión pública ha cedido audiencia pero también pierde estructura y oportunidades de programación, lo que provoca un cambio de escenario bastante importante, que irá en aumento si ven reducidas sus subvenciones, beneficiándose con todo esto las nuevas cadenas televisivas.

La oferta actual gracias a la TDT y plataformas como Netflix o HBO, están diversificando el público de las televisiones convencionales. La especialización de este tipo de cadenas o plataformas y las posibilidades que ofrecen, hace que mucha gente se haya decantado por estas nuevas cadenas.

 

Por otro lado el fenómeno de YouTube, ha permitido que se pueda difundir una gran multitud de contenido, y por supuesto también contenido cultural, incluso ha provocado que las televisiones incluyan parte de su programación en esta plataforma.

La acogida que tiene esta herramienta por parte de la sociedad es muy buena, de hecho mucha gente se está haciendo consumidor de YouTube y cada vez ven menos la televisión de una forma estandarizada.

 

El cambio tan vertiginoso que se está produciendo gracias a las nuevas tecnologías y la nueva manera de entender la industria, está condicionando que las productoras no puedan idear contenidos exclusivamente para la televisión y deben abrirse a todas las ventanas susceptibles de acoger contenido audiovisual como plataformas web, redes sociales, otros entornos digitales o eventos en vivo.

Las empresas convencionales del contexto audiovisual, están en un proceso de cambio para no perder la corriente de los tiempos que corren, deben adaptarse para poder competir con las nuevas empresas del sector que han surgido en las últimas décadas y que entienden perfectamente el lenguaje que “habla” el público actual.

Los nuevos tiempos están provocando que las empresas audiovisuales se acerquen más al público, es decir que exista una comunicación bidireccional con los clientes y usuarios. La sociedad digital ha desplazado a la comunicación tradicional y el presente y futuro demanda nuevas formas de comunicarse.

 

Hace unas décadas, al existir solamente los canales convencionales de televisión la gente solía ver los mismos programas y a la misma hora. No existía la posibilidad de hoy en día de elegir qué quieres ver y cuándo quieres verlo. Eso hacía que se comentara en el trabajo, escuela, etc. aquello acontecido el día de antes, o en el fin de semana, en televisión. Era habitual, las reuniones en que alguno empezaba a narrar lo que había visto y de ahí surgía un comentario general debatiendo sobre ello, esto ocurría porque todo el mundo veía lo mismo y en la misma franja horaria. Debido a la evolución tecnológica esto se fue perdiendo, ya que mucha gente empezó a contratar la televisión de pago, que daba unas posibilidades diferentes a sus consumidores. No se puede obviar la fuerte descarga de películas, series, etc., que de manera ilegal se ha venido produciendo en España. Todo esto hacía que la gente diversificara sus preferencias, perdiendo de esta manera esa parte que nos unía en comunidad, que era el ver lo mismo y a la misma hora. Es decir, esa sensación de estar compartiendo, al mismo tiempo, algo con los demás.

Con las nuevas plataformas digitales, se está volviendo a compartir esa experiencia de compartir lo que se había visto. Es cierto que, en comparación con aquellos años en que solo habían unos pocos canales generalistas, las posibilidades actuales son mucho mayores, pero se da la paradoja de que estas plataformas están democratizando la nueva forma de ver cine y televisión, ya que sus precios son muy asequibles, lo que estimula que el consumidor ilegal de productos audiovisuales deje de piratear y contrate los servicios de estas plataformas.

Esta accesibilidad a los productos audiovisuales hace que se vuelva a comentar el “qué se ha visto”, pero también da la posibilidad de preguntar “qué se está viendo”, ya que se tiene la oportunidad de verlo cuando uno quiere. Todo esto esta haciendo que hoy en día, la gente socialice estos productos audiovisuales (cine, series…). No es poco frecuente que en una reunión de amigos se comente que serie esta viendo uno u otro, o que se pregunte sobre la opinión de una de ellas, para ver si nos interesa verla, a alguno que ya la haya visto.

 

Otro de los cambios más significativos que se han dado últimamente debido a las nuevas tecnologías es la relación entre el mundo audio-visual (artistas, empresas…) y el público. Indudablemente “Internet” ha cambiado esta relación, es muy difícil encontrar algún grupo de música, escritor, canal de tv., etc., que no utilice internet de alguna forma u otra para conectar con su público.

Esta nueva manera de relacionarse entre los creadores y sus seguidores, es el camino que se va a seguir, de hecho ya se hace, y aportará una mayor complicidad entre ambas partes.

Es importante, para la gente que le gusta un canal televisivo, un grupo de música, un escritor o un pintor, por ejemplo, tener la posibilidad de entablar una comunicación más real entre ambas partes, de tú a tú, sin que exista ese escalón diferencial, que en muchas ocasiones resulta incómodo.

El cómo sea esta comunicación, va a suponer el punto de inflexión entre las diferentes corporaciones y/o creadores. Una mayor implicación con sus seguidores hará que la comunicación que se construya sea más positiva fidelizando al público.

El mundo audiovisual tiene que valorar que su trabajo ya no es exclusivamente la producción en sí y que hay otra labor que es la relación con sus seguidores, que hay que cuidarla y mimarla y esto se hace involucrándose realmente en la misma. Esto es lo que marcará la diferencia entre cadenas de una temática similar.

 

La manera de usar las nuevas tecnologías, por parte de los usuarios, está haciendo que hablemos de una cultura participativa. Utilizamos las redes sociales para comunicarnos, aplicaciones como Facebook, Instagram o Twiter nos permiten intercambiar fotos, dar nuestra opinión, debatir sobre algo o comunicarnos con familiares y amigos, entre otras cosas.

La tecnología se está instaurando de tal manera en la población, que algunos aspectos tan cotidianos como ir a comer a un restaurante, por ejemplo, está influenciado por este cambio. Hace unos años reservabas, ibas, comías y comentabas a tu gente más cercana que te había parecido. Hoy, antes de ir a algún sitio a tomar algo, se mira la critica en webs como Tripadvisor, que nos da una valoración, comentarios e incluso hasta fotografías de los platos.

Este patrón de comportamiento es el que se está estableciendo, prácticamente en cualquier área, en esta sociedad del Siglo XXI y está generando una nueva cultura de masas: la cultura participativa.

 

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