4 Aplicaciones para organizar tu economía doméstica.

Cuando hablamos de economía mucha gente se asusta, desconecta o simplemente dice que no le gusta o no entiende. Pero deberíamos tener en cuenta que nos guste o no, la economía esta muy presente en el día a día de cada uno de nosotros y por ello tendríamos que darle la importancia que requiere.

No se trata de que seamos titulados en economía, empresa u otros estudios relacionados con la misma, sino que tengamos unos conocimientos mínimos que nos ayuden a administrar económicamente nuestra unidad familiar.

En todas las unidades de convivencia existen una serie de necesidades que cada miembro de la familia debe satisfacer para mantener su bienestar. Estas necesidades, se tienen que tener en cuenta para poder realizar una buena administración de la economía familiar, priorizando aquellas que son más importantes y dejando en segundo lugar aquellas no tan necesarias, evitando de esta forma algunos problemas económicos familiares derivados de una mala organización.

Existen diversas formas de clasificar las necesidades, pero si hacemos referencia a la economía familiar las dividiríamos en dos grupos:

  • Primarias o básicas: son aquellas esenciales para poder vivir. Son comunes para todas las personas independientemente del contexto temporal o espacial en el que se encuentre. Algunos ejemplos son: alimentación, abrigo, cobijo, descanso, etc.
  • Secundarias o condicionadas: son las necesidades de las que se puede prescindir. Están determinadas por cada sociedad y cultura. En nuestra sociedad, algunas muestras de este tipo de necesidades serían: tener un teléfono móvil de última generación, un ordenador o un coche, entre otras.

Hay que tener en cuenta que todas las necesidades son variables en función de una sociedad u otra, aspectos socioculturales y económicos, la edad, etc.

Actualmente la mayoría de las necesidades condicionadas se están convirtiendo en básicas para la mayoría de la población, ejemplos como el comentado anteriormente del teléfono móvil es un claro reflejo de ello, donde un producto se convierte en una herramienta básica tanto para el trabajo como para la vida personal, aunque en otras culturas no es imprescindible o no lo es tanto como en la nuestra.

Este cambio puede afectar a los gastos generales de las familias. En toda unidad de convivencia existe una serie de necesidades que son satisfechas con los recursos que posee, cuando estas necesidades están por encima de estos recursos, se produce un desequilibrio que puede desembocar en problemas económicos e incluso psicológicos.

Para evitar complicaciones de este tipo y tener una vida más ordenada, es esencial que las familias sepan administrarse económicamente, priorizando las necesidades más importantes en detrimento de esas más superfluas. Esto no quiere decir que no podamos tener algún capricho o deseo de vez en cuando, pero siempre hay que prever los gastos que tenemos habitualmente para que no haya un desequilibrio con los ingresos, con esta fórmula evitamos muchas de las dificultades económicas que se dan en los hogares.

Una vez que tenemos claro esto, el siguiente paso es realizar una previsión de los gastos, ya sean ordinarios como extraordinarios, de nuestro hogar.

Los gastos los podemos dividir en:

  • Gastos fijos: los que son iguales siempre o varían poco. Se producen semanalmente, mensualmente, etc., suelen estar relacionados con la documentación de la gestión del hogar: hipoteca o alquiler, luz, agua, teléfono…
  • Gastos variables: los que se realizan en algunas ocasiones, por lo que no se pueden definir previamente como: ir a un concierto, regalo de un cumpleaños, algunos impuestos, etc.
  • Gastos inesperados: los destinados a cualquier gasto que no se espera, por ejemplo: rotura de electrodomésticos o avería del coche, entre otros.

Para poder realizar una planificación de una economía doméstica, además de saber lo que gastamos y cómo lo hacemos, también hay que tener en cuenta todos los ingresos que obtiene esa unidad familiar.

Realizar un presupuesto familiar es muy útil para administrar los recursos económicos de los hogares. Un presupuesto es el cálculo anticipado de los ingresos y gastos de una unidad convivencial durante un tiempo determinado (P = I – G).

Cuando los gastos son inferiores a los ingresos tenemos un superávit. Por el contrario, si los gastos superan a los ingresos hablaríamos de déficit presupuestario.

¿Cómo elaborar un presupuesto familiar?

Tradicionalmente el presupuesto se ha realizado anotando en papel todos los gastos para después restárselo a los ingresos. Este soporte es el más común en los hogares ya que se dispone fácilmente de libreta o folio y su realización es sencilla, sólo hay que escribir a mano todos los ingresos y gastos y hacer la resta. El inconveniente que tiene es que hay que ser muy meticuloso y ordenado, ya que los cálculos se tienen que realizar a mano o con calculadora y esto da más posibilidad de errar.

Actualmente las nuevas tecnologías están a la orden del día y existe una amplia gama de aplicaciones y programas que nos pueden ayudar en la elaboración de un presupuesto, dando muchas posibilidades que el soporte papel no podía ofrecer como: realizar las operaciones de forma automática, modificar la información, poner avisos, etc.

Uno de los pocos peros que tiene este formato es que hay que familiarizarse con la aplicación o programa y que estos conocimientos irán aumentando a medida que se nos ofrece más posibilidades.

En nuestra opinión estas son las 4 mejores aplicaciones gratuitas para ayudar a gestionar la economía doméstica:

Monefy

Si no te gusta vincular datos bancarios con las aplicaciones móviles esta aplicación es la tuya, ya que eres tu quien debe introducir los datos, esto no es ningún problema ya que es una aplicación muy intuitiva. Puedes registrar tus gastos de forma rápida en diferentes categorías para después verlos en gráficos. Además Monefy también permite hacer presupuestos, programar informes, realizar copias de seguridad e incluso sincronizar los datos con Dropbox.

Es la aplicación mejor valorada de las cuatro con un 4.6 en Google Apps.

Wallet

Con una valoración por parte de los usuarios de Google Apps de 4.5 Wallet está configurada para utilizarse en diferentes soportes (móvil, web e incluso relojes inteligentes con Android Wear), su característica más destacada es su compatibilidad con la nube. Permite, mediante pago, acceder a cuentas premium que ofrecen más opciones como cuentas para parejas o familiares.

Fintonic

En tercer lugar y valorada en Google Apps con 4.3 tenemos la App más conocida de su categoría debido a la publicidad. Esta aplicación te ayudará a controlar y organizar los gastos, una vez introducidas las cuentas bancarias deseadas, incluso de entidades financieras diferentes, desglosándolos para saber en qué gastas tus ingresos.

Spendee

Es una aplicación muy fácil de usar y muy completa. Dispone de gráficos y estadísticas que aportan información de la financiación disponible. Analiza automáticamente ingresos y gastos, ofreciendo la evolución de la contabilidad doméstica en periodos determinados de tiempo (semanalmente, mensualmente, etc.). Tiene la posibilidad de añadir nuevos usuarios: pareja, familiar, etc., con los que se comparten gastos. Su valoración en Google Apps es de 4.2.

Sin duda alguna, estas aplicaciones son un buen recurso para la economía doméstica que con poco esfuerzo nos dan la posibilidad de controlar nuestros movimientos, con el plus añadido de poder ampliar funciones dependiendo de nuestras necesidades.

 

 

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